Palabras del secretario José Antonio Meade Kuribreña durante el evento de presentación del libro: el crédito público en la historia hacendaria de MéxicoMéxico, D.F. a 1 de noviembre de 2012Muy buenas noches a todos. Me da mucho gusto estar con ustedes en este evento con motivo de la presentación del libro: “El Crédito Público en la Historia Hacendaria de México, sus protagonistas y su entorno”. Nos congrega a toda la familia hacendaria y nos permite encontrarnos a jefes, colaboradores, colegas, mentores, familia, a los ex secretarios y ex titulares de la Unidad de Crédito Público, funcionarios y amigos que hoy estamos en este hermoso recinto. El día de hoy la invitación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público es para reflexionar sobre la importancia de nuestro apellido materno: El Crédito Público. Rara vez hay un evento de estos. Si hubiera sido un evento de ingresos o de egresos, no hubieran habido manteles, ni servilletas en las mesas. Los únicos funcionarios educados en la Secretaría de Hacienda son los que estuvieron en Crédito Público y en la Subsecretaría del Ramo. Hay muchos indicadores para evaluar la marcha de la economía, pero hay pocos tan claros y en algunos casos tan binarios como el del acceso al crédito. En el extremo o se tiene acceso al crédito o no se tiene. O se le tiene confianza a la sustentabilidad de las políticas públicas y la viabilidad de un país hacia delante o no se le tiene. La historia del México del siglo XIX es la de una nación que busca consolidar su independencia. Una de sus expresiones es la lucha por afianzar su acceso a los mercados y por dar buen nombre a su Crédito Público. No consolidarlo generó severas presiones externas e incluso intervenciones. Para darnos una idea del reto que implicó, en tan sólo 70 años hubo 107 Secretarios de Hacienda encargados de esta compleja tarea. La historia reciente, que se enfatiza en el libro que se presentó, describe cómo un país transita de una credibilidad precaria a un prestigio público solido. De cómo se sortearon con firmeza, destreza, ingenio, apoyo y muchas veces dolor, los episodios en los que el manejo de las finanzas públicas o un mal entorno pusieron en juego nuestro crédito. El crédito público tiene que fincarse en un compromiso firme del titular del Ejecutivo por tener finanzas públicas sanas. Hace varios lustros que el compromiso por finanzas públicas sanas es lo que ha sido un distintivo de quienes han encabezado la Presidencia de la República. Ese compromiso encuentra expresión en el diseño de los paquetes económicos, cuya conducción se confía al Secretario de Hacienda. Los paquetes económicos, y ahí en parte radica nuestra fortaleza, han merecido desde hace más de 15 años un apoyo plural. El discurso de finanzas públicas sanas ha encontrado vigencia en la aprobación de los paquetes económicos. El Congreso ha sido solidario y ello ha permitido que la responsabilidad en el manejo de las finanzas publicas, incluso ya legislada, se haya convertido en política de estado. Hoy se rindió tributo en el Salón de Tesorería a quienes desde el gobierno edificaron la arquitectura del crédito público que hoy nos prestigia y a quienes desde fuera del gobierno nos creyeron y brindaron apoyo. No en balde, quienes han sido responsables de construir esta política dentro y fuera para generar confianza sobre nuestro país han tenido trayectorias destacadas. A lo largo de todos estos años los titulares del Crédito Público en Mexico han aportado mucho a la historia del país. Cuando el decano del puesto, Don Jesús Silva-Herzog, asumió la conducción del crédito público, los últimos dos titulares de la Secretaría daban apenas sus primeros pasos. El que convocó a este evento, el Subsecretario Rodríguez Regordosa todavía no había nacido, a pesar lo cual dice Chucho que nos gana en tenis a todos. Habrá que ponerlo a prueba. De sus filas de crédito público han surgido: Un Presidente, Y de entre quienes ocuparon el cargo y hoy nos acompañan: Hay dos Secretarios de Hacienda, talentosos y articulados. Uno de ellos es hoy titular de la OECD, otro más fue Secretario de Comunicaciones y Transportes. Otro, Presidente destacado de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados. 8 fueron subsecretarios. Y algunos de ellos, algo todavía más milagroso que el crédito, la telefonía, la aviación, la energía y el capital de riesgo. Todos fueron invaluables apoyos de los Secretarios con los que se desempeñaron. Todos dignos de ser reconocidos igual que quienes, junto con ellos nos acompañan. Agradezco específicamente la labor de los Secretarios de Hacienda que a lo largo de estos años han dirigido las acciones para posicionar a México como un país con prestigio público sólido a nivel internacional. Mención especial a los Diputados y Senadores, con quienes se ha trabajado siempre estrechamente a lo largo de muchos años en la construcción de paquetes económicos sólidos y responsables. Ellos sin duda han contribuido a mantener finanzas públicas sanas y estables. No hay un buen Secretario de Hacienda si no lo acompaña un buen presidente de la Comisión de Hacienda y buenos coordinadores parlamentarios que hagan suyo este reto y nos ayuden a conseguir los votos que mucho trabajo cuesta. Quisiera terminar agradeciendo lo que desde varias trincheras han contribuido para que México goce hoy de un muy buen Crédito Público. Reconozco cumplidamente el trabajo, la creatividad, la muy buena idea de Gerardo Rodríguez, de Alejandro Díaz de León, en el diseño de este evento y reconozco finalmente que una aportación valiosa de la Unidad de Crédito Público es que renunció a sus oficinas para que donde estaban se pusiera un museo que hoy alberga el acervo cultural, el resguardo de la Secretaría de Hacienda y que todos invito a conocer. Muchas gracias y muy buenas noches. |