Palabras del Secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade Kuribreña, en la conferencia de prensa sobre manejo de desastres naturales del Banco Mundial, OCDE y MéxicoMéxico, D.F., 4 de noviembre de 2012Muy buenas tardes a todos. Quisiera agradecer a los medios que se han dado cita hoy, por su asistencia a esta conferencia. Saludo con gran aprecio al Doctor José Ángel Gurría, Secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, y al Doctor Jim Yong Kim, Presidente del Banco Mundial. Comentar, para los que no lo supieran, todo mundo sabe lo que el Secretario Gurría ha hecho por México en su trayectoria, pero el Doctor Kim no solamente encabeza ahora el Banco Mundial, sino que parte de su vida profesional la desarrolló aquí en México, concretamente en el estado de Chiapas, y por ello le estamos también muy agradecidos. Nos acompañan también muchas personas que han participado con México en su estrategia de administración de riesgos y administración de contingencias. La frecuencia y la intensidad de los fenómenos naturales se han ido incrementando alrededor del mundo y se ha convertido en un tema de preocupación para los países. Durante los últimos años, éstos han causado daños irreparables a nuestras poblaciones y a la actividad económica de los países afectados. Esta semana fuimos testigos de los desastres que el huracán-tormenta “Sandy” ocasionó en Estados Unidos, Cuba, Jamaica y Canadá, en términos de pérdidas humanas y materiales. Durante la presidencia mexicana del G20, México introdujo la administración de riesgos de desastres naturales como parte de la agenda del año. Hemos aprovechado la oportunidad de interactuar con las principales economías del mundo en materia de manejo de riesgos. Nuestro objetivo ha sido crear conciencia sobre los beneficios de una estrategia efectiva y facilitar la aplicación voluntaria de las soluciones probadas tanto en países desarrollados como no desarrollados. Si bien se ha reconocido que las estrategias y herramientas de administración de riesgos de desastres se deben ejecutar por múltiples dependencias en todos los niveles de gobierno, y de manera coordinada con la sociedad civil, el trabajo realizado este año en el G20 ha contribuido a la discusión global proveyendo importantes insumos desde el punto de vista financiero para la elaboración de las políticas públicas. Mediante el trabajo del Banco Mundial, la OCDE y con el apoyo de la ONU, el financiamiento ante el riesgo como una estrategia para disminuir la vulnerabilidad se ha reconocido como una función primordial de los gobiernos modernos. La importancia de la correcta valoración de los riesgos para ayudar en la prevención y planeación; las respuestas ante los desastres naturales ha sido resaltada y está siendo considerada en la toma de decisiones para su financiamiento. Por ello, los Ministros de Finanzas y los titulares de los Bancos Centrales del G20 han recibido de la mejor manera esta iniciativa. El reporte “La mejora de la Evaluación de Riesgos de Desastres para Fortalecer la Capacidad de Recuperación Financiera” constituye el primer entregable bajo la agenda G20 de administración de riesgos de desastres y se presentó en la Reunión de Líderes en Los Cabos. El segundo entregable lo presentará el día de hoy el Secretario General Gurría. Quiero destacar que la OCDE ha desarrollado un marco de trabajo voluntario enfocado a servir como una herramienta útil para la creación de políticas públicas en las que se tome en cuenta el papel clave que puede representar la administración de riesgos de desastres para disminuir la vulnerabilidad de los países ante desastres. México se ha beneficiado de esta estrategia y ha transformado sus arreglos institucionales para enfrentar desastres naturales, mediante la construcción gradual de una estrategia de administración de riesgos, que contiene como principales elementos: respuestas ante emergencias, reconstrucción de infraestructura clave, prevención y transferencias de riesgos. Somos uno de los pocos países que están comprometidos con la asignación de recursos fiscales de manera anual para cubrir los gastos imprevistos causados por diversos fenómenos naturales. Además, tenemos la capacidad de transferir los riesgos que representan los desastres naturales a las finanzas públicas a los mercados de reaseguro y capitales. De hecho, desde la emisión del primer bono catastrófico por un soberano en 2006 para la cobertura de terremotos, hemos sido capaces de diseñar y estructurar estrategias financieras más innovadoras que potencializan los recursos fiscales. Hace algunas semanas, hace dos de hecho, cerramos nuestra más reciente transacción de bonos catastróficos para cubrir daños causados por terremotos y huracanes en diversas partes del país y compramos una mayor protección en términos y condiciones muy favorables. Quiero en eso reconocer la labor y el consejo del Banco Mundial durante el proceso de convertirnos en un administrador de riesgos, hoy considerado, sofisticado. Su apoyo es valorado y apreciado por México y los mexicanos. Consideramos que lo que se ha realizado es un primer paso importante para que el G20, consolide su liderazgo como fuente de soluciones a los principales problemas que afectan a nuestro planeta y sus habitantes. Con ello, cedo la palabra al Secretario General de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos, José Angel Gurría. Muchas gracias. |